Que llueva, que llueva, la Virgen de la Cueva. Algún labriego abulense debía de estar entonando esta plegaria a la Virgen de Sonsoles cuando llegamos a su casa. No hay de qué extrañarse, ¡estamos ya en otoño! Pero queríamos hacer este año otra Romería más a la Virgen con todas las familias del club. ¿Por qué esperar hasta mayo? Tenemos el Sínodo de las familias y estamos en el mes del Rosario. De esta sencilla conclusión sacamos un lema: sobran los motivos.

Entre la Misa y el Rosario tuvimos una comida amenizada con todo tipo de juegos. Entre ellos destacaron los esquís de fondo de equipo, que requerían una coordinación especial y el ‘aeiou’, del que más de uno salió perjudicado.
[alpine-phototile-for-picasa-and-google-plus src=»private_user_album» uid=»101343012408278920037″ ualb=»6210781899441066945″ authkey=»CLji8ND87YCxCQ» imgl=»fancybox» style=»gallery» row=»3″ grwidth=»800″ grheight=»600″ size=»220″ num=»39″ shadow=»1″ max=»100″ nocredit=»1″]

Share This
X